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Krampusnacht: La noche del Krampus

¿Quién era el Krampus?

En correspondencia opuesta a las verdades y leyendas benignas de la Navidad, siempre han existido las malignas. Este es el caso de Papá Noel o Santa Claus (como lo quieras llamar) y el Krampus.

En realidad, antes de la llegada a los países nórdicos de la Navidad con el  auténtico Santa Claus (que no era otro que el obispo de Constantinopla San Nicolás de Bari, ya que el Claus norteamericano viene del Klaus alemán, o sea, Nicolás),  existían leyendas paganas dispersas por distintas regiones del norte de Europa con personajes malvados de distinta índole cuya misión era hacer que los niños obedecieran asustándolos.

El Krampus, una criatura concebida para asustar a los niños. Más allá de la actual tecnología del látex, la verdad es que se aseguraron bien de que aquellos pequeños se impresionaran.

Todos estos personajes se cristianizaron, fueron “absorbidos” por la imagen bonachona de San Nicolás.

De hecho Santa Claus es una mezcla de un malvado leñador y la generosa y bondadosa figura de Nicolás de Bari, obispo viajero infatigable que cada vez que hacía alguna travesía evangelizadora, volvía cargado de regalos para los pequeños. Por eso el chaquetón, los gruesos pantalones bombachos, las barbas, las botas y el ancho cinturón, atuendos para nada en consonancia con los ropajes de un obispo.

La marca registrada Coca Cola se encargó de terminar de pulir al personaje confiriéndole el color y toda una ambientación concebida como máquina de hacer dinero: trineos tirados por renos con nombres a cada uno de ellos para surcar los helados cielos, una casa- fábrica de juguetes de lugar ilocalizable en el Polo Norte, elfos que actúan como auxiliares… jingles, coletillas de voces ¡HO, HO, HO!

Pero volvamos a nuestro tema: El Krampus.

Krampusmaske

Como decimos, este individuo ya existía antes que otros antagonistas a la bondad y al amor navideños como el Grinch y en este periodo del año ya andaba haciendo de las suyas.

Se cree que su existencia es paralela a la de Santa Claus y estuvo a punto de desaparecer de las manifestaciones culturales tradicionales europeas por estar considerado como parte de las deidades paganas.

El Krampus también iba de casa en casa, pero su intención era otra muy distinta a la de hacer regalos.

Con un terrorífico aspecto de demonio medio chivo medio humano similar al fauno y una cara aterradora con cuernos en la frente y grandes dientes de entre los que sale una desproporcionada lengua roja, primero avisaba a los niños más rebeldes.

Si no le hacían caso, el siguiente año vuelve para llevárselos a los infiernos y hacerles perrerías encerrándolos entre rejas, tirándoles del pelo y las orejas o castigándoles de las formas más crueles.

Se dice que el Krampus era una especie de ayudante de Santa Claus. El viejo bonachón que en estos tiempos ignora a los niños malos o les deja carbón.

Sin embargo en aquella época no había opción alguna: En la noche del 5 al 6 de Diciembre, aparecía este monstruo y metía a los desobedientes y de peor conducta en un cesto o saco que llevaba a la espalda sin decir nunca cuando los devolvería a sus padres, llegando a quedarse con algunos en su almacén del infierno para devorarlos.

Las aberraciones de las antiguas leyendas llegaban hasta límites insospechados. Fotomontaje de la época: Krampus secuestrando bebés por ¿haberse portado mal?

Tradicionalmente en Austria, los hombres se ponen máscaras de Krampus y disfraces de largo pelaje en la “Krampusnacht” o “Noche del Krampus” y deambulan por las calles buscando niños a los que asustar haciendo sonar cadenas y cencerros y amenazando con golpearlos con escobas de mimbres. Te dejo el siguiente video para que eches un vistazo a cómo se celebra hoy esta leyenda:

No nos extraña que el Krampus no te haya gustado nada, pero ¿ Te gustó este breve post que hemos hecho para entretenerte unos minutos ? Cuéntanos. Mejoramos con tus puntos de vista. Gracias